Al menos 62 años (el prestatario más joven)
Ser dueño de la casa o tener plusvalía considerable
La casa debe ser su residencia principal
La propiedad cumple con las normas de la FHA (tasación de HUD)
Completar una sesión de asesoría aprobada por HUD
No tener deuda federal en mora (préstamos estudiantiles, impuestos)